El aroma a café puede ser cálido, reconfortante y estimulante. Puedes tomarlo como capuchino, americano, latte, espresso o como te guste tomarlo, te llena de energía por las mañanas a medida que su delicioso sabor envuelve tus papilas gustativas. ¿Quién no ha tomado una buena taza de café antes de empezar su rutina?

 

El café no sólo ayuda a despertarte y mantenerte alerta, sino que tiene varios beneficios en la salud. Al agregar azúcar, ésta puede modificarlo. Así, aun cuando su sabor podría ser levemente ácido, es aconsejable incluir el café sin azúcar en tu dieta.

Tranquilo, no vamos a castigar a nadie a que se tome el café sin azucar, pero lo que sí vamos a hacer es dar una buena razón para que a partir de ahora te tomes siempre el café solo, sin mezclarlo con nada.

El café es una bebida estimulante y trae muchos beneficios para la salud. Sin embargo es importante no añadir ningún tipo de endulzante al café, independientemente de que se trate de azúcar blanco, panela o azúcar morena.

Es cierto que el café, tomado con moderación, se convierte en una bebida estimulante saludable, si finalmente optamos por endulzarla -como hacemos la mayoría de personas-, la terminaremos convirtiendo en una opción menos adecuada.

¿Por qué es mejor tomarlo solo y sin azúcar?

Si tenemos en cuenta la cantidad de tazas de café que solemos tomar al día, es evidente que, en la mayoría de los casos, el principal problema de esta bebida no sea su poder o efecto estimulante, sino la cantidad de azúcar que terminamos añadiendo a la misma.

De media, lo más habitual es endulzarlo con dos cucharaditas rasas de azúcar, lo que equivale -aproximadamente- a 10 gramos. Si tenemos en cuenta que, en su mayoría, tendemos a tomar dos cafés diarios, en realidad estaríamos tomando diariamente cuatro cucharaditas de azúcar, equivalente a 20 gramos.

Hace poco tiempo la Organización Mundial de la Salud (OMS) redujo la cantidad diaria aconsejada de consumo de azúcar hasta los 25 gramos como máximo.

Por tanto, si sueles tomar al menos dos o tres tazas de café diarias -algo sencillo si bebes una en el desayuno, otra a media mañana y otra después de la comida-, es más que evidente que al final del día estarás consumiendo demasiada azúcar. De manera que acabaremos convirtiendo una bebida en un principio saludable, en una opción muchísimo menos aconsejada.

Si te cuesta tomar el café sin azúcar, puedes probar a aromatizarlo con especias, como la canela, el clavo, el cardamomo, el jengibre o agregarle leche de vaca, coco o almendra.

Poco a poco, tu paladar se acostumbrará, y en absoluto echará de menos el sabor del café con azúcar. Además podras apreciar los matices y sabores del café.

Compra o suscríbete aquí